El ADS-B (Automatic Dependent Surveillance – Broadcast) es el sistema por el que cada aeronave emite continuamente su identificación, posición, altitud, rumbo y velocidad en 1090 MHz. Cualquiera puede recibirlo con un receptor adecuado, y sobre esa emisión se construyen los mapas de tráfico aéreo en tiempo real y las redes de alimentadores como las que nutren los portales de seguimiento de vuelos. Todo el rendimiento del montaje depende de dos cosas: la antena y las pérdidas hasta el receptor.
Cuando quieres llegar lo más lejos posible en una dirección
La SY 1090-10 es una Yagi de 10 elementos calculada para 1090 MHz que entrega 11.9 dBd / 14 dBi. Frente a una colineal omnidireccional como la SPO 1090-6, de 6 dBi, la diferencia es de unos 8.0 decibelios: multiplica por 6.3 la potencia recibida en la dirección a la que apunta, y además rechaza buena parte del ruido y de las señales que llegan por los lados y por detrás.
Ese rechazo lateral es la mitad menos comentada del asunto y con frecuencia la más útil. A 1090 MHz el problema en un entorno urbano no es sólo la falta de señal, sino el exceso de señales fuertes en frecuencias cercanas: las estaciones base de telefonía de 900 y 1800 MHz saturan con facilidad el frontal de un receptor SDR. Una antena directiva que las atenúa por ser laterales hace, en la práctica, parte del trabajo de un filtro.
Directividad y su precio
Una Yagi de 10 elementos a 1090 MHz mide 145 × 905 × 60 mm y pesa 610 g: sigue siendo una antena pequeña, porque a esta frecuencia todo lo es. Pero el haz es estrecho, y eso obliga a apuntar. La estrategia habitual es orientarla hacia el corredor aéreo dominante de la zona, o hacia el aeropuerto cuyo tráfico interesa seguir, y dejarla fija.
Si lo que buscas es ver todo el tráfico en 360°, ésta no es la antena: para eso están la SCO 1090-5 y la SPO 1090-6. Muchas estaciones bien montadas acaban usando las dos cosas, una omnidireccional para cobertura general y una Yagi apuntada para exprimir una dirección concreta.
Ventajas principales
14 dBi: la ganancia más alta de la gama para 1090 MHz
En señales que están en el umbral de decodificación, cada decibelio se traduce en mensajes válidos. Aquí hay 8.0 dB sobre una colineal.
Rechaza lo que llega por los lados
A 1090 MHz el enemigo suele ser la saturación del receptor por estaciones de telefonía cercanas. Una antena directiva atenúa esas señales por venir de otra dirección y descarga el frontal del SDR.
Resonante en 1090 MHz, sin ajustes
Diseñada para una sola frecuencia. No hay elementos que recortar ni adaptaciones que retocar.
DC-Ground frente a estática
Todas las partes metálicas cortocircuitadas a masa: la carga estática se drena por el mástil en lugar de por la entrada del receptor, que en ADS-B suele ser un SDR sin protección.
Mecánica de exterior en poco espacio
Aluminio, latón niquelado y termoplásticos estabilizados frente a UV, en 145 × 905 × 60 mm. Se monta en un mástil corto o en un soporte de pared.
⚠️ Antes de instalar
Es una antena direccional: hay que apuntarla, y fuera de su haz recibirá mucho menos que una omnidireccional. La potencia máxima es de 10 W, es decir, una antena de recepción. Sale con FME hembra, así que probablemente necesites un adaptador a SMA para conectarla a un receptor SDR; los tienes en conectores coaxiales. Y a 1090 MHz, cable corto y de baja pérdida: tirar 14 dB de ganancia en una mala bajada no tiene sentido.
Especificaciones técnicas
| Modelo | Sirio SY 1090-10 |
|---|---|
| Código P/N del fabricante | 2110001/1090 |
| Tipo | Yagi direccional de 10 elementos |
| Frecuencia | 1090 MHz, sin ajuste |
| Sistemas | ADS-B 1090 MHz |
| Impedancia | 50 Ω |
| Ganancia | 11.9 dBd / 14 dBi |
| Radiación | Direccional |
| Polarización | Lineal vertical |
| Potencia máxima | 10 W (CW) |
| Protección | DC-Ground |
| Conector | FME hembra |
| Dimensiones | 145 × 905 × 60 mm |
| Peso | 610 g |
| Materiales | Aluminio, latón niquelado, termoplástico estabilizado UV y circuito impreso |
| Montaje | A mástil · soportes M-4 y FT-4 compatibles |
Análisis técnico
Por qué a 1090 MHz la antena y el cable importan tanto
A esta frecuencia la longitud de onda es de apenas 27,5 cm, y eso cambia las reglas respecto a VHF. Un cuarto de onda mide 6,9 cm, así que las antenas son diminutas y cualquier tolerancia mecánica se convierte en un error eléctrico apreciable. Pero lo que de verdad castiga es el cable: un RG-58 pierde en torno a 0,7 dB por metro a 1 GHz, de modo que diez metros de bajada se comen siete decibelios, es decir, cuatro quintas partes de la señal. Con una antena buena y un cable malo el resultado es peor que con una antena mediocre pegada al receptor. La regla práctica en ADS-B es sencilla: cable corto y de baja pérdida, o filtro y amplificador junto a la antena.
10 elementos frente a 6: qué compras con la diferencia
La SY 1090-6 da 11.5 dBi y ésta 14 dBi: 2.5 dB de diferencia a cambio de casi el doble de longitud de boom. En una Yagi la ganancia crece aproximadamente con el logaritmo del número de elementos, así que duplicar elementos rinde en torno a 2,5-3 dB. Esos decibelios se pagan también en anchura de haz: cuanto más larga es la antena, más estrecho el lóbulo y más crítico el apuntamiento. Para seguir un corredor aéreo amplio la versión corta perdona más; para tirar de un punto lejano y concreto, la larga rinde más.
Cómo apuntar sin instrumentos
No hace falta un medidor: el propio software de decodificación es el mejor instrumento. Se coloca la antena, se deja funcionando unos minutos y se anota la cifra de mensajes por segundo y el alcance máximo alcanzado. Se gira unos grados y se repite. En dos o tres iteraciones queda claro dónde está el óptimo, y suele no coincidir con lo que uno suponía: los obstáculos del entorno mandan más que la teoría.
La polarización, en vertical
El ADS-B se emite en polarización vertical, así que la Yagi va montada con los elementos verticales. Montarla en horizontal costaría una desadaptación de polarización de unos 20 dB, es decir, más de lo que aporta toda su ganancia.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto más lejos veré que con una antena omnidireccional?
En la dirección a la que apunta, unos 8.0 dB sobre una colineal de 6 dBi. En señales al límite de decodificación eso se traduce en un salto claro de alcance y de mensajes válidos. Fuera de su haz, en cambio, recibirás menos.
¿Hay que apuntarla con precisión?
Con cierto cuidado, sí, y más cuantos más elementos tiene. La forma práctica de hacerlo es ir girándola y mirar las estadísticas del software de decodificación: mensajes por segundo y alcance máximo.
¿Qué conector lleva?
FME hembra. Para conectarla a un receptor SDR, que normalmente lleva SMA, necesitarás un adaptador. Los tienes en conectores coaxiales.
¿Necesita ajuste o alimentación?
No. Es pasiva y viene resonante en 1090 MHz de fábrica.
¿Puedo combinarla con una antena omnidireccional?
Sí, y es lo que hacen muchas estaciones serias: una colineal como la SPO 1090-6 para cobertura general, más esta Yagi apuntada a la dirección que interesa, cada una con su receptor.
¿Sirve para transmitir?
Admite 10 W, pero es una antena de recepción: el ADS-B se recibe desde tierra, no se emite.
Con qué combinarla
El receptor natural para ADS-B es un receptor SDR, que sintoniza los 1090 MHz y entrega los datos al ordenador para decodificarlos. Cuida la bajada: en cables coaxiales tienes opciones de baja pérdida, y los remates en conectores coaxiales. El resto de la gama está en antenas ADS-B de 1090 MHz, dentro de antenas de recepción, y si además te interesa escuchar las comunicaciones de voz de los pilotos, eso ocurre en VHF y se resuelve con una antena para frecuencia aérea.


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